Crujir de ramas




Una sola gota de amor nuestro
hará crecer el deseo de este bosque.


Así he aprendido a ser
tu misma tierra húmeda
en cada efímera pisada delatora,
tu mismo vuelo único
adentrándose en el corazón silencioso
de los árboles,
tu mismo temblor cálido
rezumando sueños en las hojas mojadas.

 
Y tu misma agua
que alumbra las raíces.

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